Enfoque artístico y filosófico.
Nerry tiene su concepto muy claro, el cual es no seguir las tendencias de la “belleza” o incluso las paletas de colores preestablecidas. La artista interpreta la descomposición y las texturas orgánicas de la naturaleza a través del maquillaje, reflejando de manera imponente las ideas tradicionales de lo que se determina como belleza. Su trabajo replantea una simple pregunta. ¿La belleza debe ser siempre bella?
Desde musgo, telarañas, insectos y texturas botánicas de aspecto realista, de esta manera Nerry transita sin esfuerzo alguno sus recreaciones de escamas y ojos de pez o crecimientos fúngicos expandiéndose por la piel, provocando cierta incomodidad, pero con un peculiar atractivo extraño que es difícil de ignorar.
Reapropiación de imperfecciones
Su trabajo es un altar a lo desagradable; en lugar de ocultarlo, Xenia lo convierte en el motor perfecto para expresarse. Su maquillaje no tiene límites; desde un moretón, el cual puede convertirse en sombra de ojos, unas pestañas en plantas carnívoras, fragmentos que recuerdan pescado, sangre o hielo terminan formando la composición de un buen makeup.
Las obras residen en una frontera incómoda entre lo bello y lo repulsivo. Sobreviven un entorno donde gran parte de la belleza está estipulada por la perfección, simetría y acabados muy pulidos. Quizá lo interesante no sea decidir si estos maquillajes son bonitos o feos, sino descubrir cuánto puede cambiar nuestra percepción de algo cuando simplemente cambia de contexto.
¿Contexto artístico?
Xenia creció en Siberia tras el colapso de la Unión Soviética, y su sentido del color y la estética está profundamente influenciado por el entorno industrial de su ciudad natal.
Su pasión nace principalmente bajo una profunda conexión de corrientes de rebelión frente a la perfección. De igual manera su pasión se ve influenciada por el Makeup Brutalism (popularizado por artistas como Eszter Magyar.
Las bases estéticas visuales provienen de la contracultura de los años 90´s como Antifashion, una inspiración en la crudeza visual y el desaliño. Paletas sombrías, un ser retraído de tonos carbón, ojos corridos y labios vampíricos buscan emular la melancolía y desorden musical y artístico.

