México sigue siendo meximalista en un mundo que insiste en volverse gris
Un recorrido por los contrastes cotidianos que hacen del meximalismo una identidad viva: mezcla, exceso, improvisación y memoria frente a los espacios que buscan verse iguales.
Un recorrido por los contrastes cotidianos que hacen del meximalismo una identidad viva: mezcla, exceso, improvisación y memoria frente a los espacios que buscan verse iguales.
Lourdes Grobet destaca dentro de la historia del arte contemporáneo mexicano como una de las destacadas fotógrafas y creadoras visuales más transgresoras, versátiles e imprescindibles del siglo XX.
Su práctica transciende el mero acto de documentar la realidad, así mismo construyó una práctica de inmersión sociocultural de todos los tiempos. Formada en una estructura interdisciplinaria y con una peculiar visión contemporánea a los cánones de la fotografía tradicional. Grobet convirtió el lente en un impulsor de la expresión social, urbana y escénica.
Una nueva alternativa para disfrutar del séptimo arte ha surgido; este proyecto lleva por nombre “Cinema Tepito”. Un espacio donde cineastas, actores, comerciantes, gestores culturales y estudiantes de cine comparten un mismo interés.
Esta iniciativa, que surge en 2024, busca darle un giro a la pantalla en un punto de encuentro para dialogar sobre identidad, afectos y representación. Desde entonces, Cinema Tepito ha apostado fuertemente por expandir el cine mexicano fuera de lo tradicional con el objetivo de acercarlo a espacios más populares como el Barrio Bravo, donde ha quedado demostrado que las historias también se pueden compartir desde el corazón de Tepito.
Durante mucho tiempo se nos vendió una idea bastante limitada del cuerpo: que hay una edad para experimentar, otra para sentar cabeza y una última en la que, aparentemente, ya no conviene hacer demasiado ruido.
Dentro de esa lógica, los tatuajes quedaron atrapados en el territorio de la juventud. Como si tatuarse fuera una decisión impulsiva, una etapa, un gesto que debía suceder antes de cierta edad. Como si llegar a los cincuenta, sesenta o setenta significara dejar de intervenir el propio cuerpo, de probar algo nuevo o de hacer visible una parte de nosotros.
Pero el deseo de expresarse no desaparece cuando cambia la piel.
Antes de Coco, antes de Maya y los tres y mucho antes de que la estética mesoamericana se convirtiera en referencia recurrente para la animación, una película pintada a mano convirtió la cosmovisión nahua en una experiencia visual de casi una hora.
Se llama The Five Suns: A Sacred History of Mexico —o Los Cinco Soles, como suele circular en español— y probablemente no aparezca en muchas listas de “animación mexicana imprescindible”. Pero debería.
No porque sea una producción mexicana —en realidad, fue realizada en Estados Unidos—, sino porque consigue algo que todavía escasea: tratar el imaginario del México antiguo como un sistema visual, narrativo y filosófico completo, no solo como decoración.
Oscar Asero es un artista plástico y fotógrafo contemporáneo cuya propuesta conceptual se articula en torno a la tensión entre la luz y la penumbra del ser. A través del retrato y el autorretrato, Asero trasciende la simple representación fisonómica para transformar instantes reales en piezas teatrales de tintes oníricos.
Como artista de retratos y autorretratos, captura momentos únicos de cada persona para transformarlos en personajes de sueños, inspirados por una infancia marcada por la intensa imaginación y el miedo.
En el corazón de la colonia Doctores, en la Ciudad de México, una antigua fábrica textil de la década de 1920 encontró una segunda vida. Lo que alguna vez fue un espacio dedicado a la producción industrial, hoy es uno de los proyectos culturales más inspiradores del país. Laguna nació con la idea de demostrar que los edificios también pueden reinventarse y convertirse en motores de creatividad, colaboración e innovación.
Laguna es un ecosistema donde conviven el arte, la arquitectura, el diseño, la gastronomía y los oficios creativos. Cada rincón del espacio está pensado para que las ideas circulen, las disciplinas se encuentren y las personas colaboren de manera natural.
No es un secreto cuando decimos que todas las ramas del arte son capaces de convivir en un mismo espacio; muchas veces no lo percibimos o lo dejamos pasar como un hecho aislado. Tal es el caso de algunas portadas de discos que, aunque no lo lleguemos a creer, fueron hechas por grandes personalidades del arte.
Muchos álbumes son considerados obras de arte, ya que logran una exquisita fusión entre la innovación musical, conceptual y un diseño visual icónico, trascendiendo el formato comercial para convertirse en piezas culturales históricas.
El pasado 8 de julio, Artbank presentó oficialmente el primer volumen de Artbank Magazine, una publicación que reúne arte, ciudad, comunidad creativa y nuevas formas de documentar lo que está sucediendo en la escena cultural mexicana.
La presentación se llevó a cabo en Apricot, en la Ciudad de México, con una noche que reunió a artistas, colaboradores, aliados, amigos del proyecto y personas interesadas en seguir impulsando espacios para el arte contemporáneo, urbano y emergente.