Nadie tiene todo tan claro como parece
Hablar de propósito puede sonar enorme. Incluso un poco intimidante. Como si un día tuviéramos que despertar con una revelación definitiva sobre quiénes somos, qué queremos hacer y hacia dónde debemos dirigir nuestra vida.
La conversación con Sergio partió desde otro lugar: el propósito no siempre aparece como una respuesta inmediata. Muchas veces se va formando al prestar atención a los intereses que regresan, a las ideas que no podemos soltar y a aquello que seguimos haciendo incluso cuando todavía no sabemos cómo nombrarlo.
Durante la sesión se habló de encontrar una voz propia, pero también de todo lo que suele interponerse en ese camino: la comparación, el miedo a equivocarse, la necesidad de explicar lo que hacemos y la presión por convertir cada idea en algo exitoso.
Porque dedicarse a una práctica creativa también implica aprender a convivir con la incertidumbre.
La parte más importante no estaba en la presentación
Sergio compartió experiencias de su trayectoria y algunos de los aprendizajes que han marcado su forma de trabajar. Sin embargo, la masterclass tomó otra dimensión cuando comenzaron las preguntas.
Los asistentes hablaron de proyectos detenidos, cambios de dirección, inseguridades y momentos en los que resulta difícil saber cuál debería ser el siguiente paso. Cada intervención llevó la conversación hacia un lugar distinto y dejó claro que los procesos creativos rara vez avanzan de forma ordenada.
No fue una clase en la que una sola persona tenía todas las respuestas. Fue un intercambio entre personas que, desde distintas disciplinas y etapas, intentan entender cómo construir algo propio sin perderse en el intento.
Y probablemente ahí estuvo lo más valioso de la mañana.
Crear también es aprender a decir por qué
Una idea puede ser buena y aun así quedarse corta si no sabemos comunicarla. Por eso, una parte importante de la conversación giró alrededor de cómo contar lo que hacemos sin reducirlo a una frase vacía ni volverlo más complicado de lo necesario.
Encontrar una voz propia no consiste únicamente en desarrollar una estética reconocible. También implica entender qué nos interesa, desde dónde hablamos y qué queremos provocar con nuestro trabajo.
No para tener un discurso perfecto, sino para tomar decisiones con mayor claridad.
Más encuentros, menos distancia
Desde Artbank queremos que el arte y la creatividad también sucedan en espacios como este: alrededor de una mesa, entre preguntas, experiencias y conversaciones que no tienen que llegar inmediatamente a una conclusión.
Nos interesa seguir creando encuentros donde artistas y personas creativas puedan conocerse, compartir lo que saben, hablar de lo que no saben y descubrir nuevas formas de mirar sus propios procesos.
Porque una comunidad no se construye únicamente exhibiendo trabajos terminados. También se construye mostrando las dudas, los intentos y todo lo que ocurre antes de que una idea encuentre su forma.
Esta fue nuestra primera masterclass en Ciudad de México. Más que cerrar una conversación, abrió muchas otras.
Gracias a Sergio Meléndez, a todas las personas que nos acompañaron y al equipo que hizo posible este encuentro.

